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Artículos

05 de Noviembre de 2014

Optimizando el manejo del ganado lechero para evitar el estrés

Maria Bendixen; Clark County, Aerica Opatik, Kewaunee County.

El manejo seguro del ganado es importante para la seguridad del trabajador y para la salud de  la vaca, pero también es muy beneficioso para la productividad y rentabilidad del establo. Cuando las vacas se estresan, producen menos leche. El estrés también puede reducir la respuesta inmune y la eficiencia reproductiva del ganado lechero. Un manejo descuidado y agresivo puede ser  la causa de que muchas vacas “terminen en el camal.”

Para realizar un manejo eficiente con los animales es importante comprender cómo es el comportamiento natural de los mismos sin la presencia del hombre. Primero, las vacas son animales de presa, lo que significa que ante una amenaza de peligro reaccionan huyendo o peleando. Si una vaca tiene miedo, muy probablemente su reacción sea huir, no obstante, si no puede huir, ella atacará a lo que le causa miedo, y si lo que le causa miedo es una persona, esta podría salir lastimada. Segundo, el ganado lechero es perezoso, hará lo mínimo indispensable para poder reservar energía en beneficio de la producción de leche y para mantenimiento. Esto es así siempre y cuando no tengan miedo. Tercero, el ganado lechero busca el confort y la seguridad. Por lo tanto, es importante tener en cuenta estos puntos para manejarlas bien. Es también importante tener en cuenta que las cosas que les dan miedo a las vacas no necesariamente son las mismas que asustan a las personas. Por lo tanto es importante conocer como es que las vacas perciben el mundo a su alrededor.

La visión:

Las vacas no ven las cosas de la misma manera que los seres humanos. A diferencia que las personas (tenemos los ojos hacia adelante) las vacas tienen los ojos a los costados lo que les permite un campo visual mayor, pudiendo ver hasta 300 grados alrededor de ellos. Esto limita su percepción de la profundidad. El punto ciego de la vaca está por detrás de ellas, por lo tanto todo lo que esté detrás de ellas las asustará. Cuando intentamos que una vaca camine es importante que no nos ubiquemos detrás de ella ya que esto hará que se de la vuelta para ver que está sucediendo así que no avanzará. La vaca quiere ver siempre a las personas con ellas. Además si la vaca presume peligro con alguien en su punto ciego podría intentar patear. Ppor lo tanto nunca toque a una vaca desde su punto ciego. Debido a su poca profundidad visual algo en el piso podría ser interpretado como un gran agujero u obstáculo por superar o  saltar. Además como son animales de presa, siempre están muy atentos a todo lo que se parezca a un predador. Por eso es que se detienen y miran todo lo que se mueve, por ejemplo, ante gente trabajando, para asegurarse que no son amenazadores. El ganado también distingue colores, por lo tanto debemos evitar cambios drásticos de color en zonas claves. El ganado prefiere lugares bien iluminados pues ellos ( el ganado ) entienden que en estas zonas es menos probable ser atacados por los predadores. Por eso cuando se dirige desde afuera hacia adentro de una sala de ordeño poco iluminada la vaca muchas veces se resiste a ingresar.

El oído:

El ganado tiene muy buen oído y lo utiliza para estudiar lo que sucede a su alrededor. Debemos evitar cualquier ruido fuerte o repentino, especialmente en lugares donde queremos que las vacas se dirijan, ya que es muy molesto para ellas. Evitar sonidos muy agudos. También debemos evitar gritos del personal y poner música muy fuerte ya que esto pone nerviosa a las vacas. Si las gritamos las pondremos en modo de combate, lo que las hará más difíciles de controlar

El instinto de rebaño (grupo):

El ganado utiliza a sus compañeros de hato para sentirse seguro. Esto es instintivo, dado que, debido a su carácter de presa, se sienten más seguros en grupo. Aislar a un animal lo pone nervioso y puede, en su intento de reunirse con el grupo , lastimarse a si mismo o al trabajador. Hay una excepción a la regla, y es el momento del parto. Las vacas lecheras se separar del grupo solo para parir.  Al ganado lechero le gusta seguir a los demás, pero a la mayoría no le gusta liderar. Es importante  identificar a la vaca líder y trabajar con ella en particular para hacer que el grupo la siga y llevarlas a donde nosotros queremos ( ordeño, brete de manejo, etc )

El ganado siempre busca el confort, cualquier interrupción de este confort es factor de estrés para las vacas. El ganado aprende a alejarse de los factores que le causan estrés alejándose de los mismos o buscando otro lugar. Las vacas recordarán cualquier experiencia que no sea estresante y la repetirán; son criaturas de hábito, y no les gusta que dichos hábitos se modifiquen.

Presiones en el ganado:

Existen dos tipos de presiones que podemos utilizar al manejar ganado. En el primero el ganado reacciona a la presión una vez que la siente, o cuando siente que no la puede evitar. Esto explica porque una persona parada entre dos vacas usualmente es empujada por las dos vacas al mismo tiempo. En el segundo caso, ejercemos una presión mental;  el ganado se alejará  de la presión aun  cuando no está en contacto con la misma, o cuando siente que no hay una amenaza directa. Esta es la razón por la cual el ganado se alejará de la gente en un corral. Cuando empleamos este tipo de presión estamos utilizando la zona de fuga del animal.

Zona de Fuga:

Esta zona se define como la distancia a la que debemos ubicarnos respecto de la vaca  para hacer que esta se mueva.

El ganado manso posee zonas de fugas pequeñas y por lo general se necesita tocarlo para lograr que se mueva. Las zonas de fuga pueden ser más largas en el frente de la vaca que en la parte posterior. La razón de esto es que nosotros trabajamos con las vacas lecheras frecuentemente desde atrás y muy raramente trabajamos de frente a ellas. En consecuencia la mayoría de las vacas lecheras se alejará, del trabajador más rápido cuando se aproxime a ellas en dirección a sus cabezas que cuando lo haga en dirección a sus colas. Las zonas de fuga pueden incrementarse o disminuir dependiendo de la frecuencia y el modo en que los animales  son tratados. Esta es la razón por la cual las vaquillas poseen una zona de fuga más grande que la de las vacas, las vaquillas  simplemente han sido tratadas con menos frecuencia. La zona de fuga puede disminuir solamente si hay alguien en ella. El ganado se irá haciendo menos sensible a la presencia de la gente en su zona de fuga y no responderá, eliminando la misma zona. Además debemos tener claro que; si no estamos continuamente en la zona de fuga de las vacas estas responderán mejor cuando ingresemos a la misma, facilitando su manejo.

Finalmente; las vacas con cojeras no van a actuar como el resto de las vacas, pero también están aprendiendo como evitar la presión y el estrés. Para una vaca coja, es mucho más molesto el dolor que siente que nuestra presencia, por lo tanto muchas veces no tienen zona de fuga. Deberá intentarse utilizar a otras vacas para que la “arrastren” ya que a las vacas les gusta seguirse unas a otras. Si el resto de las vacas se retira del lugar, puede utilizarse el aislamiento como elemento motivador de movimiento. Cuando esto falla, se puede aumentar la presión física hasta que sea un poco más molesto que caminar. Cuando la vaca avanza, hay que alejarse de ella así  ella sabrá que tiene una salida. Alejarse de las vacas es más importante para las vacas cojas ya que cuando estas se curen, recordarán que al alejarse se sentirán más cómodas.